Según va pasando el tiempo y las ciudades crecen, muchos aficionados van encontrando difícil la práctica del aeromodelismo por lo que se van buscando nuevas posibilidades que la evolución de los materiales y elementos utilizados en el aeromodelismo van permitiendo. Quizás este fue el origen de lo que hoy es ya una disciplina del aeromodelismo con personalidad propia, el aeromodelismo indoor.
No os dejéis engañar por la frágil apariencia de estos foamys, muchos son bastante complicados de pilotar y en cualquier caso, con todos se necesita bastante pericia para no chocarnos con las paredes, ya que esta modalidad se practica en sitios cerrados, normalmente pabellones deportivos cubiertos.
Como habéis podido observar el vuelo indoor es una especialidad eminentemente acrobática, estos modelos realizan toda la gama de maniobras 3D e incluso alguna más que resultaría imposible para un avión de otro tipo. Espectacular para unos aviones abisagrados con cello, ¿no?.
Entre las maniobras más llamativas que se podrían citar destaca el Jumping Jack,que consiste en mantener el avión totalmente vertical y tocar con las ruedas del modelo la pared del recinto, hay pilotos bastante expertos que no solamente pueden mantener la posición durante algún tiempo, sino que llegan a soltar ambas manos de la emisora durante la maniobra y el Anti Torque Roll, si en un torque roll normal, el avión suele girar a izquierdas debido al par motor, en esta maniobra se hace girar el modelo a derechas mediante la fuerza del motor y los alerones, una maniobra bastante forzada.
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