Exhibición de la FIO
La Fundación Infante de Orleans (FIO) nace en 1.989 con el objetivo de la recuperación, restauración y divulgación del patrimonio histórico aeronáutico español, ya al año siguiente de su constitución inauguran el museo, con el fin de poner a disposición del público un medio de divulgación permanente mediante la exposición estática de su colección.
Actualmente la colección cuenta con 38 aviones de 30 modelos distintos de entre los que cabe destacar un Polikarpov I-16 Mosca/Rata, caza usado por la aviación republicana durante la guerra civil española. Este caza ya está restaurado completamente, esperando únicamente los permisos necesarios para poder volar.
Lo bueno de la FIO, no es solo que cuentan con el museo para la exhibición estática de los modelos de su colección, sino que además los aviones los mantienen en orden de vuelo, volándolos todos los primeros domingos de cada mes.
La FIO debe su nombre a Don Alfonso de Orleans y Borbón (1.886-1.975) personaje destacado en la historia aeronáutica española, por ser el primer piloto militar español, manteniéndose en activo hasta los 88 años y totalizando más de 6.000 horas de vuelo. Don Alfonso jugó un papel fundamental en el desarrollo y consolidación de la aviación militar española.
Si tienes la oportunidad de acudir a Cuatro Vientos (aeródromo situado en Madrid donde la FIO tiene su sede) a una de estas exhibiciones, no lo dudes, ve. Podrás pasear entre los modelos que efectuarán el vuelo posteriormente, para admirarlos desde muy cerca y observar muchos de sus detalles de los que jamás te percatas a través de fotos o vídeos.
Pero no sólo eso, además cuando los aviones arrancan sus motores uno tras otro, con ese sonido tan peculiar, te parecerá estar en uno de esos aeródromos de la guerra del pacífico.
Y aún más, lo bueno viene más tarde, cuando los aviones van despegando y haciendo pasadas y virajes a baja altura y cerca del público asistente, tan cerca que puedes distinguir perfectamente a sus pilotos. Después vuelan en formación realizando unas evoluciones magníficas para el deleite de los asistentes.
Sin duda, en vuelo, todos son espectaculares aunque la estrella es el T-6 Texan, avión de entrenamiento de 1.938, el rugido de su motor y las maniobras que realiza vistas desde tan cerca son espectaculares.
Tanto si te gustan los aviones como si no, acudir a una de estas exhibiciones no te va a dejar indiferente, te aseguro que pasaras un buen rato.
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